EHNE registra en el Gobierno Vasco la petición de prohibición del fracking en la Comunidad Autónoma Vasca

logo_ehne.gifEHNE ha registrado en los departamentos de Medio Ambiente y Política Territorial y Desarrollo Económico y Competitividad del Gobierno Vasco la petición de prohibición expresa de la técnica de fracturación hidráulica, fracking, en el territorio de la CAPV por los efectos negativos que causa en el medio ambiente en general y para la actividad agropecuaria en particular.

La técnica del fracking puesta en entredicho por números estudios científicos por los daños medioambientales que genera (contaminación de acuíferos, generación de gases de efecto invernadero, consumo ingente de agua, ocupación temporal y permanente de suelo) provocaría unas afecciones irreversibles a la actividad agrícola y ganadera de la Comunidad Autónoma Vasca.

La instalación de las plataformas de perforación ocupa de modo directo cerca de 2 hectáreas, a lo que hay que sumar la ocupación para realizar las vías de acceso a la misma. En total en Álava se perderían cerca de 4.000 hectáreas de superficie agrícola. El fracking consume y contamina agua excesivamente, un bien de por si escaso y al que muchas fincas tienen difícil acceso. A cada pozo se le inyecta del orden de 10.000m3 de agua, que se mezclan con 4.900 toneladas de áridos y a los que se añaden 1.880m3 de aditivos químicos, de los que se desconoce su composición. Además de suponer la industrialización para las zonas rurales, la contaminación que genera pone en riesgo la calidad de los productos, alimentos, que se producen en esas zonas.

La fracturación hidráulica provoca un proceso irreversible con efectos negativos en el medio ambiente y para la actividad del sector agropecuario, suponiendo su sacrificio. Por todo ello, EHNE ha solicitado al Gobierno Vasco que prohíba la puesta en marcha del fracking y, recapacite en su apuesta por este método.
 

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