EHNE considera que lobos y osos no son compatibles con los modelos ambiental y socialmente equilibrados de la ganadería en Hego Euskal Herria

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BASERRI BIZIA23-4-2010 – En función de la infomación sobre los estudios realizados y las jornadas de debate que ha llevado a cabo en los diferentes territorios, EHNE considera que ni lobos ni osos son compatibles con los modelos ambiental y socialmente equilibrados de la ganadería en Hego Euskal Herria. Cabe subrayar que ninguno de estas dos especies está amenazada a nivel europeo o de región biogeográfica. Igualmente, EHNE entiende que las poblaciones de corzo, jabalí, conejo y buitre leonado están artificialmente desequilibradas, a pesar de lo que su presencia puede llegar a estar compatible con las necesidades vitales de dichos animales y con las actividades del campo en caso de una gestión más adecuada.

A lo largo de los últimos años, se ha observado un notable incremento en el número e intensidad de los problemas que causan determinados animales silvestres en las actividades ganaderas, agrícolas y forestales. Igualmente, no obstante, surgen dudas también acerca del grado de bienestar real de algunos de estos animales o algunas poblaciones de los mismos. Estas observaciones son válidas para cada uno de los herrialdes de Euskal Herria, para también a nivel de toda la Península Ibérica. En consecuencia COAG ha iniciado un estudio de la situación con el ánimo de buscar la máxima convivencia posible entre animales silvestres y actividades agrarias, aunque se reconoce que la convivencia es simplemente imposible en algunos casos, dentro de un contexto de obligada consideración a las propias condiciones vitales y bienestar de dichos animales.

Jornadas

En las jornadas organizadas por EHNE en Bizkaia (Karrantza), Guipuzkoa (Ordizia) y Nafarroa (Multilva) se han analizado la situación actual de los poblaciones de estos animales, los tipos de daños y problemas que causan los animales en nuestras actividades, quien es o no es responsable ante estos daños, qué tipo de reclamación hay de daños y que tipo de propuestas sindicales se pueden hacer para minimizar o eliminar del todo estos problemas y daños.
Los animales analizados han sido el corzo, el jabalí, el zorro y el buitre que son comunes en todos los herrialdes, el lobo que está presente en Bizkaia pero que fácilmente podría llegar a Nafarroa y Guipuzkoa, la problemática del oso, tema específico de Nafarroa, como lo es también el tema del conejo.
Las conclusiones a que se han llegado en estas Jornadas son mayoritariamente comunes para todos los territorios:
· En todas las Jornadas se ha subrayado la gran importancia de la fauna silvestre en general para el correcto funcionamiento de las cadenas tróficas, el medio natural y los sistemas agrarios, siempre y cuando sus poblaciones están sanas, ambientalmente equilibradas, genéticamente viables y correctamente gestionadas en nuestro territorio artificializada.
· Hay un acusado aumento documentado del número de buitres leonados, jabalís, corzos y conejos en territorio vasco. Hay un aumento documentado de la presencia de lobos en Bizkaia (y Araba, aunque no se celebró esta Jornada en Araba) y la propia Administración de Nafarroa ha introducido osos en su territorio.
· Desde siempre ha habido daños y problemas en el campo por la presencia de dichos animales, pero la intensidad de estos problemas ha incrementado notablemente en los últimos dos o tres lustros. Se apuntan como causas, la menor presión humana sobre determinados agro-ecosistemas, los programas de reintroducción de las administraciones, históricamente (y aún hoy día para algunas especies) la prohibición de caza, incluso para fines de control poblacional, el menor especio físico disponible para dichos animales debido a la artificialización extrema del territorio, etc.
· Se apunta que en ningún caso estos animales encuentran un paisaje “natural” y unas condiciones “naturales” en que desenvolverse, debido al alto grado de humanización e intervención habidas en el paisaje. Su presencia, su comportamiento y su desarrollo son, en gran medida, artificiales. Hay personas expertas que estiman, incluso, que algunas poblaciones no son genéticamente viables ni viven en condiciones adecuadas para su bienestar general.
· Todos estos animales están sujetos a un tipo u otro de gestión: para todos su caza está regulada (incluyendo la prohibición), para algunos su introducción o reintroducción está programada, algunos están protegidos, etc.
· No hay un debate sosegado e informado de la viabilidad de la compatibilidad de determinadas especies con las actividades ganaderas, forestales y agrícolas, ni acerca de las implicaciones ambientales, sociales y económicas de establecer poblaciones viables de dichas especies en el territorio (especialmente al caso del oso en Nafarroa y el lobo en Euskal Herria en general). Urge centrar el debate en su justo contexto, sin los insultos que recientemente han caracterizado a algunas personas en sus declaraciones.
· EHNE considera que ni lobos ni osos son compatibles con los modelos ambiental y socialmente equilibrados de la ganadería en territorio vasco. A su vez, en el caso concreto del oso, la propia población del oso en Pirineos no es genéticamente viable y tiene que ser mantenida de manera artificial, a la vez que para lograr una población asentada y viable de osos habría que introducir un número tal de animales que ni habría territorio suficiente en los Pirineos propiamente dicho ni serían posibles no ya la ganadería sino tampoco otras actividades como el recreo, el senderismo, etc. EHNE entiende que se debe analizar debidamente el bienestar del propio oso en los Pirineos como un factor importante de decisión sobre el futuro del animal en dicha zona. En el caso concreto del lobo, EHNE entiende que poner en juego todas las actividades ganaderas, particularmente las más ambientalmente sustentables, para permitir aquí la presencia de 25 ó 30 lobos (máximo que expertos y expertas en el tema estiman podrían llegar a asentarse) que no llegan a suponer ni el 1% de los lobos que habría a nivel de la Península Ibérica, no es una opción ni social ni ambientalmente equilibrada en el contexto vasco, por lo que propone la redacción de un plan ibérico del lobo que recoge los territorios vascos como zona de exclusión de esta especie. Recuerda la existencia de zonas de exclusión del lobo, como en Laponia, cuya función única es salvaguardar la ganadería de la zona, en concreto del reno.
· No hay una clara definición y/o asunción de responsabilidad por parte de nadie para ninguna especie de fauna silvestre. Aparentemente, al no “pertenecer” a nadie, nadie quiere asumir responsabilidades claras para la globalidad de la fauna silvestre. Así, la Administración asume la responsabilidad acerca de determinadas especies, cuando las ha reintroducido de forma deliberada (el corzo en Guipuzkoa, el oso en Nafarroa) por ejemplo, y asume la gestión de muchas especies (decidir cuándo y a cuantos animales aplicar normas de control cinegético en especies como el jabalí, corzo y zorro, por ejemplo; tener un Plan de Oso) pero una característica común de los tres herrialdes analizados es que las administraciones no asumen la responsabilidad global de la gestión de dichos animales, particularmente cuando se analiza desde el punto de vista de las actividades agrarias. Sin embargo, tampoco significa esto que las Administraciones dejan vía libre para que la población agraria pueda defender sus cultivos y animales.
· La gestión de la fauna silvestre en su relación con el medio agrario no puede ser una mera relación de pago de daños. Se rechaza la indemnización como vía principal de superar conflictos entre la presencia y gestión de la fauna silvestre en el territorio y los problemas que ocasionan para las actividades agrarias. Es más, las administraciones públicas no se consideran responsables de todos los daños y problemas que ocasionan dichos animales en el medio agrario y cuando se llegan a establecer mecanismos de reparación de daños son insuficientes, inadecuados y parciales: no cubren todos los daños, no siempre se llega indemnizar, los pagos son muy tardíos, las cuantías son irrisorios….. En cada Jornada abundaron ejemplos documentados en este sentido.
· De esta manera, hay territorios y animales para los que las personas que practican la ganadería, la selvicultura y agricultura se ven obligadas a asumir los costes de procurar prevenir daños y de los daños una vez producidos, a pesar de no ser legalmente responsables de los animales silvestres y a pesar de tener claras restricciones legales a las medidas que pueden tomar para defender sus cultivos, cosechas y demás.
· Hay dificultades para acceder a información contrastada acerca de las implicaciones de la presencia de determinados animales para la salud de las ganaderías (sarna, tuberculosis, brucelosis….).

Propuestas

EHNE propone, entre todas las entidades involucradas en esta cuestión:

1. Aclarar exactamente quien o quienes son responsables de la presencia y gestión de los animales silvestres y que se expresa dicha responsabilidad por escrito.
2. Aclarar las condiciones reales de salud, viabilidad genética, tendencias poblacionales, implicaciones para el sector agrario y estatus de población en la región biogeográfica paleoártica de cada especie de fauna silvestre, mediante la puesta en común y contraste de toda la información disponible y no únicamente de la información parcial que puede ofrecer cada grupo de interés.
3. Evaluar las condiciones en que una especie es o no es compatible con las condiciones actuales artificializadas del territorio vasco, las ventajas y desventajas socio-ambientales de su presencia y la posibilidad real de gestionar su presencia.
4. Replantear medidas de gestión para que su eje central sea la prevención de problemas en el sector agrario y no el resarcimiento.

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