DESDE VENEZUELA “Petróleo y alimentos”

venezuela.jpgFrente a la escasez e inflación de alimentos que se vive en Venezuela, es preciso sin más pérdida de tiempo, utilizar el ingreso extra petrolero para desarrollar el agro y la cría, en vez de insistir con la dañina agricultura de puertos.

Y es que el alza global de los precios de los alimentos que sigue al del petróleo sobre los 100 dólares el barril, nos condena a pagar por tiempo indeterminado los mayores precios de los alimentos y materias primas agrícolas que se importan. Esto con el agravante de las distorsiones de las políticas de controles cambiarios y de precios, como de los subsidios acompañantes, que eventualmente tendrán que ser levantados por ser económicamente insostenibles.

De allí que de cara a la crisis que tenemos por delante, sembrar el petróleo hoy es prudente, pues solo aumentando sustancialmente la producción y oferta interna de alimentos, el país puede reducir su costosísima dependencia en importaciones. Además para enfrentar el hambre y la desnutrición que amenazan, no solo hay que disponer de más y mejores alimentos, sino también de más fuentes de empleo e ingresos seguros para su adquisición por la población.

Por eso es que el estatismo que el Gobierno plantea no es solución, y entonces debe garantizar la propiedad e inversión privada, al tiempo que mantiene y asegura libre de desviaciones, el auxilio alimentario a los grupos vulnerables de la población.

Porque el aumento constante de los precios de los alimentos básicos es insoportable a la población de menores recursos, las políticas deben proteger a los pobres pero sin perjudicar a los productores, tal como sistemáticamente se ha hecho desde 1999 hasta la fecha, mediante los rígidos controles, el terror agrario y la inseguridad, con los resultados a la vista de todos: caída de la producción, escasez y desabastecimiento.

Fuente. Agronotas.

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