Delives: “no podemos aportar garantías de que el lince se va a salvar”

lince.jpgTener sólo doscientos ejemplares salvajes y en dos territorios no saca a esta especie del sumidero de la extinción.

El profesor de investigación de la Estación Biológica de Doñana (CSIC) Miguel Delibes ha señalado hoy que si el lince ibérico se extinguiera sería el primer felino que desaparecería del planeta “en cinco o diez mil años, es decir, desde que tenemos conocimiento”.

Delibes ha señalado en el III Seminario de Conservación del Lince Ibérico, que hoy se ha inaugurado en la Universidad de Huelva, que la desaparición de esta especie sería irreversible porque, a diferencia de otras, sólo vive en la Península Ibérica, “por lo que, si el lince ibérico desaparece, desaparecería de todo el mundo”.

Ha explicado que este felino no fue protegido adecuadamente hace décadas porque se le consideraba una subespecie del lince europeo, aunque en 1996 la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) lo catalogó como la especie de felino más vulnerable del mundo, lo que motivó una campaña internacional para su defensa que ha ayudado a evitar su extinción.

Para este científico, que en los años 80 del pasado siglo fue uno de los primeros en estudiar el lince ibérico, este felino, del que sólo sobreviven unos doscientos ejemplares en Sierra Morena y en Doñana, siempre ha vivido en condiciones de “gran vulnerabilidad” en la Península Ibérica, por el escaso territorio que ha ocupado -nunca ha sobrepasado los Pirineos-, el exclusivo hábitat de monte mediterráneo en el que vive y la gran dependencia del conejo, su alimento principal.

“Probablemente, el lince ibérico ha sido siempre raro y siempre va a ser escaso; ha sido una especie que ha debido de pasarlo mal a menudo; de hecho, no aparece en los viejos libros de caza del siglo quince”, ha apostillado.

Según sus cálculos, el territorio ocupado por linces disminuyó un 80 por ciento entre 1959 y 1980, y otro 80 por ciento desde 1988 hasta 2005, aunque desde este fecha hasta ahora la población se ha estabilizado o incluso ha aumentado en Sierra Morena.

“Tener sólo doscientos ejemplares salvajes y en dos territorios no saca a esta especie del sumidero de la extinción; aún no podemos aportar garantías de que el lince se va a salvar”, ha apostillado.

Delibes ha pedido al Ministerio de Medio Ambiente que asuma una labor de coordinación entre las comunidades autónomas relacionadas con el lince ibérico y que éstas refuercen su cooperación para defender este felino.

Ha advertido de la necesidad de informar a la sociedad de que la conservación del lince ibérico es una tarea difícil y compleja, y, a modo de ejemplos, ha explicado que el aumento del número de cachorros en Doñana conlleva, inevitablemente, un incremento de los atropellos durante la etapa en que estos ejemplares jóvenes buscan territorios donde asentarse.

También ha señalado que las futuras reintroducciones de linces en nuevos territorios -asunto central de este seminario- son “operaciones de riesgo que, en algunos casos, van a fallar”, por lo que ha recomendado preparar a la opinión publica para esta eventualidad.

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