Camiones en lugar de lechugas

Diariovasco.com. Los baserritarras adjudicatarios de la agroaldea de Astigarraga accedieron el sábado a la finca para tomar posesión simbólica de los terrenos. Con este acto, los agricultores quieren denunciar que la Ciudad del Transporte, que se construirá en la parcela donde se iba a ubicar la agroaldea, lesiona sus intereses y vulnera la legalidad. En opinión de los afectados, los terrenos ofrecidos por la sociedad foral Etorlur en Urnieta no resuelven el problema.
La agroaldea contaba con los parabienes de los ayuntamientos de Astigarraga y de Donostia, propietarios de los terrenos donde se iba a desarrollar el proyecto. Ambos municipios aprobaron ceder las parcelas a Behemendi (Asociación de Agricultura de Montaña de la comarcas de Donostialdea y Bidasoa) por un periodo de 30 años para destinarlos a este fin.
Subvenciones
También disponía del apoyo del Gobierno Vasco y de la Diputación, instituciones que concedieron 820.000 euros en subvenciones. El objetivo era dotar de terrenos a ocho baserritarras que han perdido parcelas por la construcción del Segundo Cinturón, el TAV o la autovía del Urumea.


El proyecto se ha ido al traste. Donde se iban plantar lechugas se emplazará un parking y un hotel para profesionales del transporte. El solar se sitúa junto al Segundo Cinturón y desde Bidegi se ha considerado que es idóneo para construir la Ciudad del Transporte.
La actuación de la institución foral levantó una airada crítica del sindicato Enba, hecho que motivó que el tema se tratara en las Juntas Generales (febrero). El representante del PNV aseguró que la Ciudad del Transporte se construiría sólo si se encontraban terrenos alternativos para la agroaldea. Posteriormente, Bidegi transfirió a Etorlur 3 millones de euros para este fin. Esos terrenos alternativos se encuentran en Urnieta pero, el hecho de que sean propiedad foral (viveros Arizmendi), lleva a preguntarse a estos baserritarras en qué empleará Etorlur el dinero asignado al realojo.
Los baserritarras no están conformes con la propuesta foral, de ahí que el sábado decidieran mostrar su enfado accediendo a la finca de Astigarraga. «El acuerdo firmado estableció que estarían a nuestra disposición cuando terminaran las obras del Segundo Cinturón. La carretera se inauguró el viernes. Lo único que hemos hecho ha sido acceder a unos terrenos que nos han sido adjudicados legalmente. Es más -señalan los afectados- llamamos a la Guardia Municipal para que levantara acta de que habíamos entrado y para denunciar que el solar carece de las infraestructuras para realizar nuestro trabajo, algo que debería haber sido resuelto por la Diputación».
«No cabemos todos»
Los baserritarras señalan que los terrenos de Urnieta no son una alternativa a los de Astigarraga. «En ese agroaldea no cabemos todos. El realojo en las parcelas está muy encorsetado. La mayoría, por no decir todas, son inferiores a las de Astigarraga, por lo que hay una merma en la capacidad productiva».
Además, indican que el cambio de municipio ocasiona un perjuicio económico a una parte de los adjudicatarios, dado que tienen sus instalaciones en Astigarraga. «En la Diputación nadie ha pensado en este sobrecoste económico».
Los afectados critican que el gasto energético de calefacción para los invernaderos es superior en Urnieta que en Astigarraga. «La orientación solar, tan importante a la hora de cultivar, es peor en Xoxoka».
Los baserritarras explican que han presentado varias alternativas a la Diputación, todas desechadas. Entre las propuestas figuraban que se amplíe la concesión del agroaldea de Asteasu o utilizar la parte superior de los falsos túneles del Segundo Cinturón en Astigarraga.
Algunos de los afectados tienen trabajadores contratados y señalan que si en breve no se resuelve el problema, se verán obligados a presentar un expedientes de regulación de empleo.

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