ASTURIAS. El Gamonéu alcanza en Onís el precio récord de 35 euros en un certamen boicoteado por las protestas ganaderas

apgoaUnas 200 personas cargan contra la consejera de Medio Ambiente e impiden la lectura del pregón y la entrega de premios

El XXIX Certamen de Queso Gamonéu celebrado ayer en Benia de Onís tuvo claros y sombras. Claros, porque el manjar blanco alcanzó su precio récord en este tipo de certámenes vendiéndose a 35 euros el kilo -en su modalidad de Puertu-. Y sombras, porque los actos protocolarios relacionados con el festival quedaron suspendidos como consecuencia de las protestas ganaderas en relación a la enfermedad de la ‘lengua azul’.

Cerca de doscientas personas se congregaron a la una de la tarde en el recinto ferial equipados con pancartas y silbatos con los que protestaban por la gestión realizada por el Gobierno del Principado ante la llegada del mosquito culicoide y exigiendo, tal y como está ocurriendo en los últimos certámenes celebrados en la comarca, la dimisión de la consejera de Medio Ambiente, Belén Fernández.

Hasta ese momento, productores de los diferentes quesos elaborados en los Picos de Europa habían vendido importantes cantidades y numerosas variedades de queso, aunque el mayor protagonismo se lo había llevado el Gamonéu, del que se pusieron a la venta un total de 1.000 kilos entre los 20 y los 35 euros. Concretamente, a la feria acudieron nueve productores, aunque únicamente participaron en el concurso de calidad ocho, casi la mitad que en otras ediciones. Quizás por eso, el precio en la modalidad de queso del Puertu alcanzó el precio récord en este tipo de certámenes vendiéndose a un precio único de 35 euros por los dos productores de esta modalidad, y agotándose en pocas horas todas las existencias.

Para el precio de la modalidad de Valle no hubo consenso entre los diferente elaboradores y las piezas salieron a la venta entre los 20 y 25 euros el kilo, pero todos coincidieron en que las ventas habían sido importantes.

Responsables

La jornada, que también estuvo espléndida de temperatura y asistencia de público, se vio truncada con la manifestación ya anunciada por parte de los ganaderos de la comarca aquejados por el llamado mal de la ‘lengua azul’. Su portavoz, el vicepresidente de Asociación de Pastores y Ganaderos del Oriente de Asturias (APGOA), Ángel Fernández, acusó a la titular de Medio Ambiente de ser la «principal responsable» de la «incompetencia del Gobierno del Principado» en el tratamiento de esta enfermedad, y pidió en nombre del colectivo que representa «su cese, dimisión o que, simplemente, la quiten de ahí».

 La gota que colmó el vaso, relata Fernández, es la carta enviada por la consejería y firmada por la propia Belén Fernández que esta misma semana -y ocho meses más tarde de que fallecieran los primeros animales como consecuencia de esta epidemia- han empezado a recibir los ganaderos. En ella se adjunta un folleto divulgativo sobre las medidas preventivas a tomar, la vacunación o la solicitud de indemnizaciones. «Es la primera información que hemos recibido de la consejería y llega ahora, cuando no nos quedan animales», recriminó Fernández, al tiempo que agradeció a la Administración regional que la enviara, «porque nos servirá como prueba de su incompetencia ante la Unión Europea».

El vicepresidente de APGOA fue más allá y acusó al Principado de «presionar a los ganaderos para que no acudan a este tipo de protestas» y de «manipular los análisis sanguíneos, ya que hay personas que han enviado dos muestras de un mismo animal y han recibido resultados diferentes».

A falta de representantes del Principado de Asturias en el certamen, el alcalde de Onís, José Antonio González, se llevó el peor chaparrón. Tras escuchar a los manifestantes, el regidor lamentó «el espectáculo que están realizando en contra de su propio sector, porque con su actitud están perjudicando las ventas de los queseros». Además, advirtió de que el Ayuntamiento de Onís «no actuará de recadero de los ganaderos», por lo que no tiene intención de trasladarle sus protestas a la consejera. «Creo que están boicoteando un certamen en el que ahora mismo debería estar vendiéndose queso», denunció.

El regidor de Onís ya había anunciado con días de antelación su intención de cancelar cualquier tipo de acto protocolario, incluido el pregón del certamen, para evitar que fuera boicoteado. «Entiendo que el pregonero es un invitado de honor y yo no iba a permitir que un amigo sufra el bochorno de leer un pregón en estas condiciones», explicó, por lo que también consideró «afortunada» la decisión del Gobierno del Principado de no acudir al certamen, «porque hoy su presencia aquí podría haber empeorado las cosas».

Del mismo modo, el mandatario local anunció que en los próximos días se convocará a los participantes del certamen de Gamonéu para hacerles entrega de los trofeos.

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