Arranca la campaña para evaluar los juveniles de anchoa del Cantábrico

Arrantzaleak_2007061421330806xm1.jpegABC – El futuro de la pesquería de anchoa en el Cantábrico se somete nuevamente a examen. Desde ayer y durante 28 días se desarrollará la campaña «Juvena 2009», con la que la Secretaría General del Mar del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM) pretende evaluar, en colaboración con el Instituto de Investigación y Tecnología (AZTI), la abundancia de juveniles de esta especie en el Golfo de Vizcaya.

Hasta el 22 de septiembre llevarán a cabo una exploración del caladero en la que emplearán métodos acústicos y pescas experimentales. El objetivo, detectar la distribución espacial de la anchoa y determinar la abundancia y composición de la especie en las distintas zonas. Además de poner a disposición de la campaña el buque de investigación pesquera de la Secretaría General del Mar, «Emma Bardán», el MARM contribuirá con una aportación económica de 185.000 euros.

El Consejo Internacional de Exploración del MAR (CIEM) ha mostrado su interés en esta campaña —encargada por sexto año a AZTI— dado que permitirá aportar información sobre la situación del stock de anchoa, con vistas al establecimiento del TAC (Total Admisible de Capturas) para la especie.
El resultado podría ser positivo a juzgar por recientes manifestaciones de los pescadores, que aseguraban que han avistando anchoa «pequeñita» en el mar. Ello probaría, según dijeron a Europa Press, que las medidas de regeneración de la especie pueden llegar a «dar su fruto». «El tesón y no matar a la anchoa en estos años va a dar sus frutos», consideraron. Armadores y tripulantes coinciden en que la presencia de anchoa atrae a especies como el bonito.

Como se sabe, los pescadores cántabros son partidarios de que la apertura del caladero del Golfo de Vizcaya —sobre la que decidirán en diciembre los ministros de Pesca de la Unión Europea— se haga en marzo y no a partir de junio. Ello se debe a que siempre llevan a cabo la costera en primavera, ya que en verano hay menos pescado.

La pesquería en el Golfo de Vizcaya podría coincidir, una vez se retome la actividad, con un plan propuesto por la Comisión Europea para garantizar la población de anchoa a través de una pesca sostenible que permita, al mismo tiempo, asegurar la estabilidad del sector. La iniciativa de Bruselas, que cuenta con el respaldo del Gobierno cántabro, se basa en una fórmula matemática para calcular las cuotas de pesca para España y Francia y asignárselas de forma directa antes del inicio de cada temporada.

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