Álava pide permiso para llenar la balsa

dip_alavaLa Diputación foral de Álava ha pedido esta semana al Ministerio de Medio Ambiente autorización para realizar cuanto antes un llenado de prueba para conocer cómo se comporta el embalse de Ullíbarri-Arrazua, la principal obra de la red de regadío Noryeste, en la que se han invertido 30 millones de euros hasta la fecha. La novedad es que no se trata del llenado de explotación para el que hace falta la aprobación imprescindible del plan de emergencias, sino de uno parcial hasta «un nivel inocuo» que evite riesgos aguas abajo de la balsa.

Así lo aseguró ayer la diputada de Agricultura, Estefanía Beltrán de Heredia, durante la visita que la comisión de ese sector de las Juntas Generales realizó por la tarde a la presa para conocer in situ los problemas de permeabilidad que presenta esta infraestructura y que impiden que retenga el agua.
Los procuradores escucharon las explicaciones de los técnicos de la Diputación que han seguido las obra desde el comienzo y pudieron conocer, entre otros detalles, que entre el 24 de mayo y el 4 de junio la cuenca del embalse recibió 63.000 metros cúbicos de agua de lluvia. Pero «la pérdida es tan tremenda», como subrayó uno de los expertos, que el 5 de junio el embalse sólo retenía 4.000 metros cúbicos.

¿Por dónde se han escapado esos 59.000 metros cúbicos y todos los que ha ido acumulando desde 2004? Ésa es la pregunta que tratará de responder la prueba de llenado parcial. «Esperamos que la respuesta del ministerio sea rápida y la podamos hacer dentro de este año», aseguró Beltrán de Heredia. A su juicio, existe una buena disposición por parte de los técnicos de Medio Ambiente de Madrid que en el último mes «han venido tres veces a conocer los problemas de la balsa».

 «Falta de coordinación»

La visita sirvió para que por vez primera los procuradores pudieran intercambiar opiniones con los agricultores afectados. El enfado de éstos se hizo patente ante una de las simas del terreno. «Dentro de este año hay que encontrar una solución. O dinamitamos la presa o se halla un camino para que podamos regar que es para lo que estamos aquí», indicó el nuevo presidente de los regantes de Noryeste, Luis María Ruiz de Infante. El portavoz del colectivo criticó «la falta de coordinación de las instituciones en este asunto que nos ha convertido en víctimas». Pidió, asimismo, que el agua utilizada procediera del Zadorra, un aspecto que ha abierto un nuevo debate en torno a este regadío puesto que todo el proyecto se sustenta en el uso de las aguas depuradas de Crispijana.

Además de visitar la impresionante galería de la presa, los procuradores escucharon explicaciones técnicas sobre el costoso, pero posible, proceso de impermeabilización mediante geomembranas.

Fuente. EL CORREO

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