Álava hará batidas selectivas del lobo tras aumentar los ataques un 35% en un año. UNA BUENA INICIATIVA DE LA DIPUTACION ALAVESA

lobopark08.jpgLa Diputación utilizará de forma habitual los sistemas de rececho y espera, al ser «más respetuosos»

Las cabezas de ganado ovino muertas se dispararon hasta las 328, cuatro veces más que en 2005

Si nunca llueve a gusto de todos, mucho menos lo hace en la problemática del lobo. En un intento por buscar un «equilibrio» entre las críticas manifestadas por ganaderos y ecologistas, la Diputación ha elaborado una orden foral en la que intenta aunar la mejor forma de atajar los ataques y la pervivencia de la especie. Pese a ello, mantendrá vigente la figura de la batida en casos «excepcionales», aunque no será la opción prioritaria.

La medida dada a conocer ayer pretende mitigar un problema que el último año llegó a ser preocupante. Y es que en esos doce meses se registraron nada menos que 105 ataques, frente a los 78 del ejercicio anterior. Hay que retroceder hasta 2001 para encontrarse con un cifra de esa importancia.

La orden foral ha sido redactada de forma conjunta por los departamentos de Medio Ambiente, dirigido por Mikel Mintegi (EA), y de Agricultura, liderado por Estefanía Beltrán de Heredia (PNV). Su publicación, que se producirá en cuestión de días, sólo supone unb primer paso. A partir de ahora, la Diputación elaborará un plan de gestión que deberá dictaminar cuál es el diagnóstico de la situación -números de lobos- para llevar a cabo, entre otras propuestas, «una zonificación del territorio». Su redacción, como avanzó Mintegi, podría prolongarse durante un año.

Mientras, las estadísticas revelan una realidad inquietante. La cifra de cabezas de ganado muertas se disparó en 2007 hasta las 328, un 130% más que en 2006 y el cuádruple que dos años atrás. El ovino fue el tipo de ganado más afectado al copar el 95% de los ataques, mientras que la incidencia en el caprino (2,9%), el bovino (1,7%) y el equino (0,6%) fue anecdótica.

Por zonas, la más castigada es la de Badaya, con casi la mitad de las agresiones. Le sigue, pero de lejos, la llamada zona cantábrica. En este sentido, Beltrán de Heredia advirtió de los cambios registrados en los últimos meses. Y es que cada vez hay más ataques en lugares «con mayor presencia humana». Incluso desveló que se han dado casos en parajes cercanos a la autopista.

Jaulas o trampas

La Diputación desconoce cuántos lobos pueden actuar en Álava. «Es aventurado decir una cifra. Este dato nos lo dará el plan de gestión», explicó Mintegi, quien subrayó la necesidad de colaborar con las provincias limítrofes ya que los lobos «no saben si están en Burgos, Álava o Vizcaya», apostilló. Por ello, se han producido varias reuniones con la Junta de Castilla y León para buscar un asesoramiento.

Con la nueva orden foral, la Diputación pretende tener un soporte legal que rija las actuaciones encaminadas a paliar, en lo posible, los efectos devastadores del lobo. Así, se usarán de forma habitual los sistemas como rececho y espera, al ser «más respetuosos con el medio». En especial, se recurrirá a este segundo, basado en esperar al animal en zonas donde suele atacar para cazarlo ‘in fraganti’. El rececho, por su parte, se basa en ir a la búsqueda del lobo. Como avanzó Mintegi, también podrá autorizarse la captura en vivo con la instalación de dispositivos como jaulas o trampas.

Por último, se recurrirá a las batidas selectivas, que estarán coordinadas ‘in situ’ por un técnico foral. Eso sí, sólo en los casos en los que fallen los sistemas antes mencionados. Todas las actuaciones que se lleven a cabo deberán contar con el plácet de la dirección de Medio Ambiente, que dictaminará en cada situación los animales que se pueden abatir o el sistema a utilizar.

Fuente. Elcorreodigital.com

Foto. Elclubdigital.com

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