Advierten que la huelga hambre de un agricultor venezolano puede terminar “en tragedia”

Caracas, 29 may (EFE).- La oposición venezolana advirtió hoy de que el caso del productor rural y profesor de Biología Franklin Brito, quien efectúa periódicas huelgas de hambre en contra del Gobierno del presidente Hugo Chávez, “puede convertirse en tragedia”.

“El agravamiento de la salud” de Brito “es un llamado a nuestras conciencias y a nuestros corazones. Hay profundos motivos de humanidad para no ser indiferentes ante este drama que puede convertirse en tragedia”, dijo Ramón Guillermo Aveledo, secretario ejecutivo de la Mesa de Unidad Democrática (MUD).

“La solución al caso de Brito no puede ser dejarlo morir”, añadió el dirigente de la alianza opositora a Chávez, luego de que una hija del huelguista asegurara que éste fue víctima anoche de un “violento traslado a la Unidad de Cuidados Intensivos” (UCI) del Hospital Militar de Caracas.

El mismo Brito relató luego a la edición digital del diario El Nacional que cuando despertó poco antes del amanecer de hoy en la UCI procedió a quitarse “todos los aparatos y sondas” que le habían puesto, declarándose “en huelga de sed”.

“Me he negado a recibir tratamiento médico o monitoreo alguno. Hasta los momentos los médicos han respetado mi decisión”, agregó en tanto que su esposa, Elena de Brito, lamentó que no haya “manera de que él desista de eso”. “Es una decisión muy personal y no podemos contradecirlo, no encuentro manera de cómo decirle que desista”, explicó.

La MUD, agregó Aveledo, “no quiere ver en este caso una oportunidad política para atacar al Gobierno” y simplemente “Venezuela no pude dejar morir a Franklin Brito”.

“Discrepamos, desde luego, del modo cómo el Gobierno ha actuado en esta situación, así como de su política hacia la propiedad rural, pero esto va mucho más allá” y “hacemos un llamado a la sensibilidad humana de los funcionarios, a la responsabilidad de las autoridades y a la solidaridad de todos los venezolanos”, señaló.

Brito se encuentra en el Hospital Militar desde diciembre pasado, y allí ha retomado su huelga en varias ocasiones, lo cual ya antes ha obligado a que fuera trasladado a la UCI.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) reveló el 15 de diciembre que había recibido la denuncia de Brito de que su traslado a esa casa de salud militar había sido ejecutada en contra de su voluntad.

Brito inició su huelga a mediados del año pasado ante la oficina en Caracas de la Organización de Estados Americanos (OEA) en rechazo a la expropiación de unas tierras de su propiedad, y suspendió el ayuno el 4 de diciembre, cuando se le notificó la anulación de la expropiación, tras lo cual fue trasladado al Hospital Militar.

También la esposa de Brito ha efectuado periódicas huelgas de hambre en rechazo a supuestas intenciones del Gobierno de Chávez de querer “inhabilitar mentalmente” a su esposo.

Brito ha declarado a medios de prensa que no confía en los medicamentos que le suministran en el Hospital Militar.

“Temo que me den una sustancia que ponga en peligro mi salud mental y así el Gobierno justifique la medida que tomó” de llevarlo al Hospital Militar, manifestó recientemente a un diario caraqueño.

El estatal Instituto Nacional de Tierras (Inti) revocó en diciembre pasado las cartas agrarias emitidas a favor de terceros, con presunta afectación de terrenos de Brito, para evitar que éste muriera a causa del ayuno y que la oposición utilizara su muerte como instrumento político.

Brito puso entonces tres condiciones para no retomar la huelga: “que emitan una copia certificada” de la anulación de la expropiación, “que inicien el proceso de indemnización y que desmientan las versiones aparecidas en la prensa” sobre supuestas deudas que mantendría con el Inti.

Al no plegarse las autoridades a sus demandas, Brito ha retomado intermitentemente su medida de fuerza.

El Inti intervino en 2005 los terrenos de Brito, ubicados en el municipio Sucre del sureño estado de Bolívar, y desde entonces el productor y profesor de Biología ha realizado una serie de protestas.

En la primera de ellas, y frente a reporteros a los que convocó en una plaza caraqueña, se cercenó un meñique el 10 de noviembre de 2005 y amenazó con cortarse uno dedo cada semana si Chávez no actuaba ante el “ensañamiento” que denuncia en su contra.

 

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