IZATE, 2 DE FEBRERO – DÍA MUNDIAL DE LOS HUMEDALES

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El 2 de febrero de cada año es el Día Mundial de los Humedales y en él se conmemora la fecha en que se adoptó la Convención sobre los Humedales, el 2 de febrero de 1971, que es un tratado intergubernamental que sirve de marco para la acción nacional y la cooperación internacional en pro de la conservación y uso racional de los humedales y sus recursos. Hay actualmente 144 Partes Contratantes en la Convención y 1.401 humedales, con una superficie total de 122,8 millones de hectáreas, designados para ser incluidos en la Lista de Humedales de Importancia Internacional de Ramsar.

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Y los humedales?

·        Los humedales prestan servicios ecológicos fundamentales y son reguladores de los regímenes hídricos, así como fuentes de biodiversidad a todos los niveles -especies, genético y ecosistema.

·        Los humedales reflejan las interacciones entre la diversidad cultural y biológica.

·        Los humedales constituyen un recurso de gran valor económico, científico y recreativo para la comunidad mundial.

·        La progresiva invasión y pérdida de humedales causa daños ambientales graves y a veces irreparables a la prestación de servicios de los ecosistemas.

·        Los humedales deberían restaurarse y rehabilitarse siempre que sea posible.

·        Los humedales deberían conservarse asegurando su uso racional.

¿Y el uso racional?

·        El uso racional se define como “uso sostenible para beneficio de la humanidad de manera compatible con el mantenimiento de las propiedades naturales del ecosistema”.

·        Por uso sostenible se entiende “el uso de un humedal por los seres humanos de modo que produzca el mayor beneficio continuo para las generaciones presentes, manteniendo al mismo tiempo su potencial para satisfacer las necesidades y aspiraciones de las generaciones futuras”.

·        La conservación de los humedales, así como su manejo y restauración, se hallan pues en el centro del “uso racional”.

Los humedales de la Comunidad Autónoma Vasca que forman parte de la Lista de Humedales de Importancia Internacional de Ramsar son:

·        Ria de Mundaka-Gernika (Urdaibai), Bizkaia

·        Colas del Embalse de Ullibarri, Alava

·        Lago de Caicedo-Yuso y Salinas de Añana, Alava

·        Lagunas de Laguardia (Alava): Carralogroño, Carravalseca, Prao de la Paul y Musco

·        Salburua, Alava

·        Txingudi, Gipuzkoa

La importancia de estos humedales se ve incrementada ante el hecho de que son muy escasos los humedales que sobreviven en Euskadi. La mayor parte de ellos han sido destruidos o fuertemente degradados. Su situación es en este momento muy precaria porque su vulnerabilidad aumenta y su capacidad de regeneración disminuye en la medida en la que se reduce la superficie de estos enclaves.

El interés que despiertan las zonas húmedas en la sociedad, debido a la diversidad y peculiaridad de sus recursos naturales, unido generalmente a una situación privilegiada, las ha convertido en lugares proclives a un uso indiscriminado del suelo y a la ubicación de actividades con frecuencia a amenazar estos ecosistemas, influyendo en la capacidad de regeneración de especies y produciendo perturbaciones o modificaciones irreversibles en el equilibrio ecológico.

El problema de los humedales costeros, es más acuciante al haber sido uno de los espacios más degradados por disfrutar de una situación privilegiada en el litoral unidad a un gran atractivo paisajístico. El desarrollo de núcleos urbanos, industriales, el ejercicio de actividades turísticas, deportivas, etc., ha producido a lo largo de los años una ocupación de la línea de costa muy importante que, mediante la desecación y rellenos de marisma y llanuras mareales, ha ocasionado un deterioro de gravedad variable que en algunos casos ha conllevado a la desaparición de la marisma.

La interacción múltiple de todos estos factores de tensión explica que se den cifras tan alarmantes de pérdidas de humedales costeros de Euskadi, en el que se calcula que los procesos de relleno y desecación han destruido más del 50% de sus marismas. En este contexto se estima que, si se hubiera mantenido la tasa actual de desecación de las rías de la costa, las zonas intermareales y de marisma, es decir los humedales costeros, hubieran desaparecido de la costa vasca en un período entre 30 y 100 años.

Por otra parte, las características ecológicas y paisajísticas de las zonas húmedas interiores las hacen merecedoras de una especial protección. En la mayoría de éstas zonas se está produciendo un deterioro importante, debido a la presión de actividades agropecuarias y en ocasiones a determinadas actividades turísticas. Es conveniente que estas actividades sean reconocidas antes de que la degradación que produzcan sea irreversible.

En el litoral vasco las áreas marismales más conocidas son Urdaibai, en Bizkaia y Txingudi, en el fronterizo estuario del río Bidasoa, y lo son, fundamentalmente, por su riqueza ornitológica. Sin embargo, no debe entenderse que estos dos humedales costeros son los únicos interesantes en Euskadi. Hay otros no por menos conocidos o más pequeños, poco importantes. Y no sólo costeros, sino también interiores, valiosos, ya sea por sus características hidrológicas, por constituir hábitats de especies singulares, por representar procesos ecológicos o geológicos de especial interés y, en todos los casos, por su enorme rareza y singularidad.

Fuente. Izate.

Foto. Euskadi.net

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