¿Quién se come nuestros potros? Los italianos

YEGUAEn los montes guipuzcoanos pastan 4.000 yeguas y potros. Su destino es casi siempre Italia y el transporte hasta allí se ha encarecido por la nueva normativa de bienestar animal

Los ganaderos crían estas yeguas por pura afición, conscientes de que no son negocio.

Los potros nacidos de las yeguas de nuestros montes han acabado por lo general en las carnicerías del sur de Italia. Allí hay demanda. En cambio, aquí hace tiempo que desaparecieron casi todas las carnicerías de equino; en Gipuzkoa hay una, en Tolosa. Italia ha sido una esperanza para los ganaderos, pero desde hace unos meses la nueva normativa europea de transporte -obligando a que viajen menos cabezas de ganado por camión- ha traído consigo un encarecimiento, de manera que ya no es tan rentable criar ganado caballar para carne.

Según los datos de la Diputación, en Gipuzkoa en 2007 había 3.881 cabezas de ganado caballar de aptitud cárnica; es decir, al margen de las cabezas destinadas a la monta, al ocio. Este censo revela que no estamos ni mucho menos ante un sector estratégico, pero también es cierto que los propietarios de esas yeguas, caballos y potros son muchos, centenares.

Así como hasta la década de los 80 una buena parte de los potros nacidos en los montes guipuzcoanos acababan en el Levante español, como animal de tracción para los carros de los naranjales, hoy en día esos animales son destinados en su práctica totalidad a las carnicerías, sobre todo de Italia.

La nueva normativa comunitaria es muy estricta en cuanto al bienestar de las cabezas de ganado equino que han de ser transportados en camiones por carretera. Xabier Aizpeolea, zegamarra afincado en las cercanías de Vitoria, que se dedica a la cría de potros de aptitud cárnica, cree que se han hecho mal las cosas: «Esa normativa la ha hecho gente de poca idea. Es una normativa que tiene las mismas exigencias para el ganado de pura raza que está destinado a la monta y para los potros que viajan para ir al matadero. No es lógico que en un mismo camión puedan viajar doce terneras de seis meses y, en cambio, sólo cuatro equinos».

«Donde cargábamos 30 o 36 equinos en un trailer, ahora sólo podemos transportar entre 19 y 21», prosigue Aizpeolea.

Aizpeolea habla de «desánimo», pues «los piensos han subido mucho, y los potros sólo con hierba no cogen peso». La alternativa, según este ganadero, sería «ir a potros más voluminosos», mediante cruces muy escogidos.Y en el futuro, el zegamarra seguirá mandando sus potros a Italia, «porque ahí es donde hay mercado».

Iñigo Agirre, veterinario de la Diputación Foral de Gipuzkoa cree que «otra posibilidad sería sacrificar aquí los animales y llevarlos a Italia en canal, pero las gentes que comercializan los potros de esta zona no quieren tirar por esa vía, y no sé por qué».

En Gipuzkoa el año pasado pastaron cerca de 4.000 caballos, yeguas y potros de lo que se ha venido a llamar Euskal Herriko Mendiko Zaldia, un tipo de equino -el habitual aquí- que no está catalogado como raza, y que, en cuanto a tamaño, está entre la pottoka (menor) y el caballo de Burguete (mayor). El origen de este tipo de equino está en un antiguo cruce de la originaria pottoka del país con otras variedades del norte de Europa. Nuestras yeguas son capaces de parir una cría todos los años, pero solamente lo hacen cuando están bien gobernadas.

Los ganaderos crían estas yeguas sabedores de que no son negocio -los precios no han subido en estos últimos 25 años- y buena parte de ellos lo hace por pura afición. «Muchos de esos casi 4.000 yeguas y potros han pastado en montes públicos.Y como no dan mucho trabajo… Hay otros baserritarras que están interesados en las yeguas porque sirven para tener sus montes limpios», nos comenta el veterinario foral Iñigo Agirre.

El ente foral se encarga de tener identificados, mediante números, a todas los caballos y yeguas, con sus potros incluidos, que pastan en el territorio guipuzcoano. En este aspecto Euskadi está por delante de otros territorios, que todavía no numeran a las cabezas de ganado.

Se asocian

En verano del año pasado nació Gimebel, la Asociación de Gipuzkoa de Caballo de Monte, que hoy en día cuenta con 139 asociados. «La mayor parte somos ganaderos que tenemos las yeguas en los montes de Aralar, Aizkorri y Jaizkibel-Oiartzun», nos comenta Joseba Arizkorreta, vecino de Abaltzisketa. «Yo tengo 24 años y buena parte de los ganaderos pasan de los 60. Una de las razones de la puesta en marcha de esta asociación es trasmitir a la sociedad que esta actividad está en peligro de desaparición».

Según Arizkorreta «aquí la gente tiene yeguas por afición, no hay manera de hacer dinero».
Los ganaderos alaveses se constituyeron en asociación, en cambio, hace más de veinte años. «Allí hay más yeguas porque hay mucho monte», dice Arizkorreta.

Gimebel tiene un convenio con la Diputación, que incluye algunas ayudas económicas, pues el ente foral reconoce que el ganado equino contribuye a mantener limpios los montes.

«Vendemos sobre todo a Italia, pero también a Santander, a Francia y a Valencia», añade el ganadero.

DIARIO VASCO

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