¿Está Zapatero? Que se ponga

OVEJA_NEGRA.jpgLA OVEJA NEGRA – La manifestación del pasado sábado en Madrid sólo se puede calificar de una forma: exitosa. Todos los agentes con algo que decir en el agro unieron por un día sus fuerzas ante la gravísima situación, independientemente de que no fueran 500.000 los manifestantes –como tiran al alza los convocantes- ni tampoco los ridículos 12.500 o así que la Agencia Efe tuvo las narices de dar. Con un par.

Llevo varios años haciendo información agraria y no he estado en una convocatoria más multitudinaria; Grijelmo debería fiarse más de sus redactores a pie de calle que de los datos de una tecnología que me temo que alguien se encargó de cocinar.

Volviendo al asunto, había dos destinatarios de la movilización: la sociedad y el Gobierno. La primera parece que se ha hecho eco del mensaje –la acogida mediática fue por todo lo alto-; pero Zapatero no se ha enterado o no se da por aludido. Y digo Zapatero porque la crisis agraria debe ser ya una cuestión al máximo nivel. Aunque es cierto que ante la sordera del presidente Elena Espinosa no debió hacer mutis por el foro sino haber tragado saliva y estar para recibir a los manifestantes.

La ministra de Medio Rural debe elegir entre unos agricultores que no pueden más y un Gobierno que no les da soluciones. Tendrá que presionar en Moncloa para que este sector no sea más pagano de la crisis que otros que han recibido apoyos. Llega la hora de la verdad y Espinosa tiene que tomar partido: o está con el campo o contra él. No caben las medidas tintas.

 

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