«Preparamos los Picos para una etapa nueva en la que la gestión se acercará al ciudadano»

fletxa.gif«Éste es el único parque habitado del país y debe ser compatible con los usos tradicionales e intereses de los vecinos»

El parque nacional de los Picos de Europa ha celebrado en 2008 el 90.º aniversario de su fundación. Es el primer espacio protegido de este rango declarado en España. También el único constituido por diferentes comunidades autónomas. Una sentencia judicial del año 2004 obligó a transferir la gestión estatal a los gobiernos regionales de Cantabria, Castilla y León y Principado de Asturias. La negociación está en su fase final. En la nueva etapa habrá tres codirectores, uno por cada comunidad autónoma, y también una pequeña ampliación. El parque afecta en la actualidad a unas 64.000 hectáreas

-¿Cómo va el proceso de ampliación?

-En Peñarrubia ya se ha concretado el parcelario, aunque nos encontramos con el problema de la enorme fragmentación de la propiedad. En total son tres expedientes que derivan en cuatro porque la ampliación de Peñarrubia venía afectada por un acuerdo del Patronato para que se viera la posibilidad de ampliar, también, algo de terreno en Cillorigo de Liébana. Con la junta vecinal de Lebeña se ha visto monte público que sería interesante para incluir en el parque, como una zona de alcornocal, dado que es una especie que ahora mismo no tiene representación. Peñamellera Baja está ya para cerrar, en un inminente Patronato en diciembre o enero, y en Peñamellera Alta se ha terminado con los datos socioeconómicos y salidas de campo para comprobar los valores naturales, medioambientales y paisajísticos. Ya tenemos una primera cartografía para valorar con el Principado.

-Finalmente, ¿habrá uno o varios expedientes?

-En Peñamellera Alta hay muy poca parcela individual afectada y podría unirse con Peñamellera Baja. En el caso de Peñarrubia, por la compleja propiedad, podría segregarse el procedimiento del de los otros dos concejos. Y luego está el otro expediente de la parte cántabra. Lo ideal sería hacer uno solo, pero correríamos el riesgo de retrasar el resto, y no un mes o dos.

-¿Cabe ampliar más o el parque ya está completo?

Con Peñamellera Alta ya está completo, según el criterio inicial de los macizos. Podría haber zonas que por calidad ambiental, de conservación y de valores singulares merecería la pena incluir pero, quitando esa zona de alcornocal en Lebeña, que es una situación nueva, tenemos más de lo mismo. El primer informe de estado de la red de parques recogía un déficit de representación de un valor singular, el monte mixto cantábrico, que sería el que tenemos a la entrada de Covadonga y todas las laderas que suben. Con la ampliación de Peñamellera se incrementa la superficie de este tipo de ecosistema.

-Un espacio más grande y pendiente de transferir.

-En ese sentido no tengo mucho que plantear. Se están dando los pasos necesarios y existen unos modelos de gestión planteados. Mientras tanto, la función de la dirección es que esto funcione como se ha venido haciendo hasta ahora. Estamos preparando el parque para esa etapa nueva, ilusionante, en la que la gestión se va a acercar a los ciudadanos mediante ese órgano que es la gestión coordinada de las tres comunidades autónomas.

-¿Está preparado el parque para asumir esa nueva y distinta etapa?

-No es una estructura muy distinta, sólo aparecen las figuras de los codirectores.

-Y tres planes rectores de uso y gestión…

-Eso ha sido una mala interpretación de una opinión de un responsable político. No es así, realmente. Tampoco soy yo la máxima opinión sobre este tema, hay responsables por encima de mi labor, que es la gestión y no el diseño del nuevo esquema organizativo futuro. Por encima de todo está la ley 5/2007 de la red de parques, que marca los criterios a los cuales hay que ceñirse y, que yo recuerde, dice que hay un plan rector.

-Entonces, ¿no va a haber tres planes rectores de uso y gestión?

-Yo sólo puedo remitirme a la norma 5/2007.

-La asociación de municipios con territorio en el parque reclama formar parte de los órganos de gestión. ¿Es viable?

-Los ayuntamientos tienen voz mediante órganos de participación muy importantes en el Patronato. La participación no debe considerarse inadecuada en estos momentos. Tienen una visión muy clara de lo que se hace, pueden opinar y orientar y, además, el papel fundamental de velar por la conservación. Que estén en los órganos decisorios, en este momento, no está estipulado. En un futuro se verá la capacidad autoorganizativa de las comunidades autónomas y se valorará esa posibilidad.

-Ha dicho que la nueva etapa será de mayor acercamiento a los ciudadanos. ¿Qué visión popular existe de la figura conservacionista del parque?

-No la veo, en general, negativa. Se intenta que sea mejorada y mejorable. La apreciación, tanto de los responsables políticos como de los particulares, es de valoración de la máxima figura de protección de la naturaleza del país, que es un motor económico y dinamizador importante para el entorno del parque. Si queremos valorar esa dinamicidad que genera el propio parque en su entorno hay que respetar los criterios de la figura. La normativa del parque, ahora en suspenso, siempre se ha elaborado teniendo en cuenta la colaboración de todos los colectivos. Es el único parque habitado del país y debe ser compatible con los intereses y usos tradicionales de los habitantes.

-¿Es compatible el parque con el pastoreo pese a la crítica habitual del sector ganadero por la presencia del lobo?

-En los últimos años ha habido un cambio de actitud muy notable en los ganaderos. El lobo está ahí y hay que garantizar su presencia para conservar la especie sin que sea un perjuicio no asumible para el ganadero. Hay varios procedimientos como la vía de compensación de daños, recientemente incrementada un 10 por ciento, o el intento de reducción del riesgo de ataques mediante cercados electrificados fijos y portátiles. También se está trabajando en un programa de desarrollo de dispositivos que permitan limitar el período de ataque diurno, que sólo se dan en situaciones excepcionales, como las del año pasado en Tielve y Sotres.

-¿Cual es el censo actual del lobo en Picos de Europa?

-De unos treinta o cuarenta animales, aunque es un dato que varía a lo largo del año. Lo cierto es que todavía no he visto ese último lobo de los Picos.

-Es lo que denunció un colectivo conservacionista.

-Todavía no ha sido rebatida judicialmente ni una sola resolución del parque nacional. Ni una sola desde 2004. Entiendo su papel pero desearía que todos jugáramos respetando las reglas del juego.

-Otro asunto con pinzas, la reintroducción del quebrantahuesos…

-Todavía no hay un acuerdo de la Comisión Mixta, facultada para autorizar cualquier programa de reintroducción. Este paso no se ha dado, aunque no quiero decir que no vaya a producirse, pero antes deben cumplirse todos los requisitos científicos adecuados para respaldar la actividad. Entiendo que la Fundación del Quebrantahuesos y el grupo de trabajo del Ministerio están dejando expedito el camino. El papel del Parque, hasta que se decida si se inicia la reintroducción, es conseguir un hábitat con las mejores condiciones para recibir la especie, señalizando tendidos eléctricos, consiguiendo niveles tróficos y erradicando el uso de venenos. Quitando lo que hubo en Áliva el año pasado, yo no recuerdo situaciones, en el propio ámbito de los Picos, donde hayamos tenido presencia de veneno. La actividad de la guardería, de Seprona y de la dirección del parque está permanentemente orientada a erradicar su uso.

LNE

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