«Hemos visto mucha anchoa pequeña»

BARCO_GIF.gifDIARIO VASCO – La única nota positiva de esta campaña es que se ha visto en la mar mucha anchoa pequeña, lo que constituye un síntoma de recuperación. Esto abre la posibilidad de una apertura limitada para el año 2010. Los barcos que vienen del sur de Irlanda de pescar bonito detectaron la presencia de «cantidad» de pequeños ejemplares de anchoa, lo que, a juicio de los arrantzales, significa que el desove y la veda a la que está sometida esta especie en los últimos años «van a dar sus frutos», señala Eugenio Elduayen.

Cinco años sin anchoa están generando graves repercusiones socioeconómicas para todos los empleos directos e indirectos en torno a la anchoa. Hay que tener en cuenta que desde 2003, año del siniestro del Prestige, y las sucesivas vedas, -cinco en total-, no ha tenido lugar una campaña estable de anchoa.

Por ello, los representantes de los arrantzales piensan seguir trabajando para conseguir un plan de gestión «más rico, compacto y convincente ante la Comisión de la UE», para que se pueda reabrir la pesca en 2010, con cupos, zonas de pesca, tallas, «en favor de una pesca sostenible».

Para las próximas semanas se podrán conocer los resultados de las campañas científicas para valorar el estado del stock de anchoa en el Golfo de Vizcaya y disponer de datos complementarios sobre el comportamiento de esta especie al objeto de determinar el mejor modelo de gestión en 2010.

En la pasada primavera, según el dictamen científico, la biomasa de anchoa estaba en 21.270 toneladas, es decir, inferior a las 24.000 toneladas, la cantidad mínima con la que la CE considera que se puede permitir la pesca restringuida. En consecuencia, la pesquería sigue cerrada hasta que nuevos informes indiquen que la biomasa se ha restablecido por encima de ese umbral de 24.000. «Con la abundante anchoa que hemos divisado consideramos que se podrá conseguir la reapertura de la pesca. Otro año más cerrada sería un desastre», comenta Elduayen.

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