¡Ya vale de hipocresía!

agricultor_2.jpg“Confiemos en que no tengamos que desear un empeoramiento de la situación económica del país para que alguien preste atención a su alimentación y, de rebote, a los agricultores”

Roberto Goiriz

En esta compleja sociedad en la que vivimos, si nos atenemos a las noticias y a los diferentes portavoces de las asociaciones de consumidores, el máximo responsable de todos los males que aquejan al pobre consumidor es el agricultor.

La subida de las materias primas alimentarías, siempre según ellos, es culpa de un insaciable apetito de los agricultores que, inconscientes de las penurias que asolan a nuestros convecinos, subimos, de forma imparable, los precios de nuestro productos.

No saben que los agricultores, en esa cadena hasta que el producto llega al consumidor, son los que menos beneficio obtiene; hay muchos productos que alcanzan un alza del 400% ó más desde que sale del agricultor hasta que llega al consumidor, por culpa principalmente, a esa cadena interminable de intermediarios.

La verdad es que cuando los agricultores salen a la calle se encuentran con una sociedad industrializada, avanzada y rica donde las agencias de viaje están que no dan abasto, donde las empresas tecnológicas se hinchan a ganar dinero, con los móviles, videoconsolas, MP3… y demás artilugios, donde la moda es impulsada por marquitas que predominan en nuestro entorno y al mismo tiempo, nos encontramos a esos vecinos, a los que invierten todo su dinero en las partidas antes mencionadas, recorriendo los pasillos de los supermercados e hipermercados arañando todas las ofertas y marcas blancas para llenar la cesta de su alimentación.

Paradójico, pero cierto

Esta es la sociedad que tenemos y de la que formamos parte, y, desgraciadamente, no tenemos más remedio que adaptarnos a la misma.

Ahora bien, ante estas esquizofrénica, situación, los agricultores quieren llamar la atención de los consumidores, de nuestros convecinos, responsables políticos, sociales y medios de comunicación y desenmascarar este doble juego que lleva a la más absoluta de los ruinas a los agricultores, esos productores de alimentos que sufren lo indecible al contemplar cómo se quejan de los precios de la leche, pan, carne u hortalizas, pero no miran el precio del último artilugio de nuestro amado niño.

¡Ya vale el echar las culpas al agricultor¡ ¡Ya vale el echar balones fuera y querer convivir todo el día cara a la galería sin importarles la alimentación¡ ¡Ya vale el reiterar su compromiso con los productos de calidad y del país, mientras al llegar a la tienda se abalanzan hacia el producto más barato, provenga de donde provenga¡, y si es de fuera mucho mejor. ¡Ya vale¡

La terrible situación de hambruna en que viven numerosos países, ante la subida del precio de los alimentos ha puesto sobre el tapete de las prioridades mundiales la cuestión de la alimentación; lamentablemente, no es cuestión prioritaria en países ricos como el nuestro.

La FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación), reunida desde este martes en Roma para analizar la situación, ha reconocido que los objetivos marcados en 1996 de reducir el hambre en el mundo a la mitad no han tenido ningún éxito. Hoy hay 854 millones de hambrientos en el mundo. A pesar de que el hambre no es un problema nuevo, con los factores que señala la FAO en la mano, se observa que gran parte de la situación actual la generan esos países desarrollados donde la desnutrición prácticamente no existe, pero sí 1.600 millones de gordos y 400 millones de obesos.

Confiemos en que no tengamos que desear un empeoramiento de la situación económica del país para que alguien preste atención a su alimentación y, de rebote, a los que producen lo que ellos comen, es decir, el agricultor.

Fuente. CANARIAS 7

2 Respuestas to “¡Ya vale de hipocresía!”

  1. Juanvel Says:

    Ya lo dice la canción,”que culpa tiene el tomate si esta tranquilo en su mata y viene un hijo de…”O esta otra que cantan los Sabandeños “De quien este palacio…Es de un intermediario en el negocio frutero.etc
    La carestía de los productos que se originan en el sector primario es como consecuencia de los grandes beneficios, diría yo escandalosos, que obtiene el intermediario y vendedor final del producto.
    En este trabajo final del sector primario el que hace negocio es el de siempre, el que menos expone y como resultado final el que mas gana.
    Opinaba Geroa que deberíamos aprender de un país como Alemania.Soy de la misma opinión, baste un ejemplo muy sencillo, el alemán que en su zona se fabrica BMW, no comprara un Mercedes y por el contrario, donde se fabrican Mercedes se procurara comprar estos en perjuicio de los BMW.Claro como en todas las reglas hay sus excepciones.Naturalmente.
    Para que Uds. Se den cuenta del carácter alemán .Yo he estado ya dos veces en dicho país y me maravillaba de que las mejores frutas, hortalizas.etc.de nuestro país se encontraban expuestas en los mercados y tiendas y con una presencia que ni en los mejores bodegones de los mas ilustres pintores estarían expuestas.
    En este caso entiendan que el alemán si en su tierra estos productos serian cultivables tenga por seguro que no los importarían.
    Tenemos mucho que aprender del carácter del alemán, sobre todo lo bueno.
    Resumiendo, que el pastel se reparta en forma más justa y que el que produce tenga más ganancia que el que menos expone y por otra parte que el mejor genero no se lo lleven los alemanes y se quede para nuestro disfrute personal.
    Y créanme que dichos productos no están mucho mas caros allí que aquí, teniendo en cuenta los kilómetros que tienen que recorrer y de la calidad ni les digo, todo lo mejor para otros.

  2. geroa Says:

    Creo que la frase es Judía y dice “venderás pero no fabricaras”.
    Alguna gran cadena de distribución que presume de vasca “podría hacer”mucho mas de lo que “dice hacer” y de paso solucionaría la papeleta a casi todos los agricultores y sobre todo ganaderos vascos. Se esconden detrás de la “competitividad” y no son alemanes.

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